🌿 Te cuento un poco de mí
Mi camino con el tarot empezó cuando tenía 8 años. Mi tía, una gran tarotista, fue quien me mostró ese mundo por primera vez. Primero me regaló un pequeño oráculo de 27 cartas llamado «Las cartas negras de Praga«, y poco después comenzó a enseñarme el Tarot Marsellés. En esa época existían manuales, como el de Fournier, pero casi nadie los leía. El tarot se aprendía viviendo, escuchando, mirando, y dejando que la experiencia te formara.
Con el tiempo, cuando tenía alrededor de 18 años, aparecieron las Runas en mi vida. Me sorprendió su fuerza, la profundidad simbólica que tenían, y todo el universo que se abrió cuando empecé a comprenderlas de verdad. Después llegó el Tarot Rider Waite y, con él, el estudio de los grandes maestros del siglo XX, que marcó una etapa distinta en mi manera de entender todo esto.
En mi casa, los rituales eran parte de lo cotidiano. Había rituales para protección, para la salud, para la abundancia, para los cumpleaños, para los inicios de año, para los sabbats… siempre atentos a la Luna y a los cambios astrológicos. La magia no era algo extraordinario: era parte del ambiente, parte del lenguaje familiar. Y es algo que lo llevo impregnado en el alma, en la piel y que agradezco profundamente.
En el 2020, en plena pandemia, decidí abrir una cuenta de Instagram para compartir, de a poco, aquello que siempre formó parte de mi vida. Quería transmitir la riqueza de vivir en conexión con la naturaleza, con lo ancestral, con los ciclos y con lo simbólico. También me animé a abrir mi grimorio: un diario que llevo escribiendo desde hace más de 30 años, lleno de aprendizajes, experiencias, búsquedas y hallazgos. Ese grimorio es la base para transformar muchas de sus páginas en ebooks y materiales digitales.
Así nació este proyecto: mis productos digitales, esta página que construí yo misma porque disfruto aprender cómo se hace cada cosa, y todas las conexiones nuevas que hoy permiten las redes sociales e internet.
Y después de tantos años practicando y viviendo todo esto, sentí que era el momento de armar un lugar propio donde organizar lo que fui aprendiendo, casi como un diario digital, que me permitiera compartirlo contigo para que tomes de aquí lo que sientas que te sirva y lo que te haga bien.
Por esto te doy la bienvenida a mi espacio, a mi casa y a mi forma de ver la vida.
Con mucho cariño, Alejandra 🌿✨
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Mis herramientas favoritas para armar mi mundo
🌿 El hosting que hizo posible esta página
Quiero presentarte el hosting que permitió que esta página hoy vea la luz: Hostinger.
Yo no tengo formación en programación ni en diseño web, y aun así pude crear este espacio desde cero porque Hostinger ofrece herramientas simples, claras y acompañadas por funciones de IA que facilitan todo el proceso. Desde elegir la estructura inicial hasta personalizar cada detalle, todo está pensado para que cualquier persona —aunque no tenga experiencia previa— pueda construir una web completa y profesional.
Además de ser rápido, seguro y estable, su plataforma es intuitiva y no te hace perder tiempo en configuraciones complicadas. Eso me permitió concentrarme en lo que realmente quería: crear, escribir, diseñar y traer a la vida este proyecto que hoy estás viendo.
Si estás pensando en iniciar tu propio espacio, este es el hosting que te recomiendo y te aseguro que no te vas a arrepentir.

Hostinger
Mi host favorito para mi página


